Creadores
abr 09 / 2015

ENTREVISTA CON SELICA TORCAL

«Heidi me caía fatal, esa puñetera niña me dejó muda»

Se cumplen 40 años del anime japonés inspirado en el libro de Spyri sobre el paraíso perdido, una obra que conquistó a varias generaciones en sus distintas adaptaciones y de la que se estrena ahora una nueva versión en 3D. La dobladora al español de la serie, Selica Torcal, nos cuenta cómo dio con la voz con la que todos identificamos a Heidi de inmediato

La niña era una cursi, las cosas como son. Un día pusimos la tele y allí estaba, con su vestido rojo, rosa y amarillo y su pelo corto. Rodeada de cabras, prado arriba, prado abajo. Menos almibarada que 'Candy Candy', aunque "el sol de los Alpes quisiera entrar a saludarla en la cabaña del abuelo por la mañana, mientras la vida se desperezaba en la montaña" (palabras textuales oídas en un capítulo colgado en YouTube).

No era tan triste como 'Marco', pero contenía el derroche de dramatismo lacrimógeno de aquellos mangas inspirados en libros europeos. Este, en concreto, en la novela de Johanna Spyri (1827-1901) alrededor del mito del paraíso perdido. La historia de una niña huérfana enviada por su tía a casa de un abuelo al que no conoce y que allí se enamora de la naturaleza, que es feliz con su vida alpina y asalvajada, razones que la hicieron conectar posteriormente con el espíritu ecologista, donde reside gran parte de su conversión en icono.

Heidi1

Una historia que toca temas como la libertad, la existencia frugal, las clases sociales, la religión, el amor al prójimo, el altruismo, la disciplina, las convenciones, un feminismo moderado y hasta la depresión infantil, pues la pequeña se hunde en la tristeza al ser apartada de sus cumbres para hacer compañía a Clara, otra joven con su propia desgracia que reside en Francfort.

La adaptación televisiva fue urdida por Isao Takahata, uno de los grandes genios del anime. Sin embargo, 40 años después de su estreno en España, Selica Torcal, la dobladora que prestó la inolvidable y aflautada voz a la helvética más universal, ni atisba maestría en aquellos dibujos ni se explica por qué han decidido volver a producirlos en 2015 en una versión 3D: «¿Que vuelve la serie? ¿Pero es que esa niña sigue dando vueltas todavía?», se extraña. «Pues a mí no me ha llamado nadie para comentármelo», pronuncia con un sutil resquemor. «Bah, tampoco lo hicieron cuando volvieron a doblar 'Superman'. Yo hice de Lois Lane en la primera versión y me consta que la gente devolvía las películas de la nueva porque les gustaba más la mía», se jacta.

Selica tiene ahora 86 años, vive sola desde que murió su marido. Continúa haciendo televisión, teatro y cine (acaba de participar en el cortometraje Genti di muerti, cuyo productor nos ayudó a localizarla). Su voz se ha tornado más grave con los años, pero su capacidad para reproducir distintos registros sigue impresionando a quien la escucha. Lo mismo imita el tono severo y áspero del Abuelo, que grita un «¡Pedrooooo!» que provoca escalofríos a quien vio la serie en su día. Lo sentimos, Penélope, la frase es suya por derecho.

HeidiPedro

«Supe darle ternura»

En los estudios en los que trabajaba, algún jefazo le asignó el papel sin preguntar. A ella los dibujos le parecieron horrorosos, «mal hechos, todo el día con la boca abierta, era dificilísimo doblarlos». Una queja similar tuvo el jefe de animación de la serie, el hoy también legendario Yoichi Kotabe, maestro en los primeros años de Hayao Miyazaki y posteriormente responsable de algunos diseños de Super Mario Bros. En su momento, este dibujante dejó dicho que los movimientos de los videojuegos habían logrado aquello que la animación tradicional estaba olvidando.

A la intérprete la niña suiza le cayó mal, muy mal. Desde las 8 de la mañana hasta las 2 de la tarde tenía que estar dando berridos para ella. Después del almuerzo, en cambio, se dedicaba a doblar a toda la chavalería del cine y a algunas de las divas de Hollywood, eso le gustaba más. Entre otras, a Shirley Temple, quien por cierto protagonizó la adaptación clásica del libro en 1937. «Me quedé sin voz durante la serie por la dichosa Heidi. Durante un tiempo, tuvo que sustituirme una compañera, le dejamos unos casetes para que pudiera imitarme. No voy a negarlo, supe darle ternura, el tono de una niña tan chiquita, de cinco años. Todos me lo decían y lo cierto es que fue un boom», recuerda.

Como un martillo pilón, Heidi la ha acompañado a lo largo de toda su vida. Daba igual que tuviera la responsabilidad de prestar sus cuerdas vocales a la primera actriz del momento. Nada importaban las películas o representaciones teatrales en las que participara. No, todos le pedían y le piden siempre que les haga Heidi: «Me caía fatal, esa puñetera niña me dejó muda. Pero no le guardo rencor a pesar de que me robara la voz». En la España grisácea del 75, la industria del doblaje vivía sus días de oro gracias a la confluencia del cine con la democratización de los aparatos de televisión. En una sala, frente a una pantalla enorme y un micrófono, doblaba de un tirón cada episodio. El estudio para el que trabajaba lo describe como un hervidero de grandes talentos. «Casi todos se han muerto. El otro día mismo, Matilde Conesa, que dobló a Bette Davis».

SelicaTorcal

La actriz Selica Torcal.

«Doblar dibujos es desagradecido»

Torcal ensayó su papel con la voz de la versión japonesa y en ella se inspiró. Tal vez por eso Heidi siempre fue para nosotros una niña vocinglera. «La oías gritar cosas en japonés, "oíii táaa yáaa" [chilla imitando la lengua nipona]. Uf, qué cosa más fea de idioma. ¿Pero qué habla esta idiota?, me decía yo. Doblar dibujos es desagradecido, pero los japoneses son aún peor, es una tarea desagradable, de repetir constantemente, de ir ajustando», vuelve a refunfuñar.

Heidi5

Pero luego, en cambio, regala otras palabras en el registro de la niña. «Es que puedo hacerlo sin esfuerzo todavía, que San Blas me conserve la garganta. Lo sé, era una cosa muy tierna mi voz. Al pajarito de Heidi lo bauticé yo con el nombre de Pichí. Cuando en el estudio me escucharon pronunciar aquello de "Abuelito, abuelito, ¿volverá Pichí a casa?", todos me dijeron: "Selica, por dios, para, que nos vas a hacer llorar"». Y lo cierto es que sí, que lo borda 40 años después. «Bueno, yo no diría que mi voz es bonita, pero supe hacer aquello, sí, podía hacer lo que me pusieran por delante».

La actriz («porque es lo que soy, no esa señora que dobla, sino una actriz») no estudió demasiado, tuvo que ponerse a trabajar en el teatro muy joven, pero había leído el libro de 'Heidi' y lo llevó al estudio a fin de que los compañeros se empaparan de la historia. «Por eso la han seguido programando en los canales que han querido, porque era un cuento precioso, no como ese Bob Esponja. Eso sí, yo nunca he cobrado un duro por las reposiciones ni por los DVD», se queja Torcal, también la voz del osito Jackie y de Peggy, de los Muppets. «Supongo que no me llamarán a mí para doblar la nueva serie, como no lo hicieron con la película con personajes de carne y hueso. Nada, todo ha cambiado mucho, o eso es lo que me dicen».

Síguenos en Facebook para estar informado de la última hora:

NOTICIAS RELACIONADAS

Comentarios