Actualidad

ALIMENTACIÓN

Dieta sin gluten, de moda idiota a posible peligro para la salud

Comer sin gluten es, desgraciadamente, una necesidad para muchos celíacos, alérgicos e intolerantes pero evitarlo conscientemente, sin necesidad de hacerlo, es un capricho producto de la desinformación, sin ventajas comprobadas que ahora algunos científicos han relacionado con enfermedades crónicas.

abr 09 / 2017

El gluten es una sustancia pegajosa y de color pardo, formada principalmente por proteínas, que se encuentra en la semilla del trigo y de otras gramíneas y que tiene la propiedad de proporcionar gran cantidad de energía al organismo. Lo solemos ingerir en el pan, al que convierte en un producto más suave y esponjoso al hacer que la masa se eleve durante la cocción. Pero casualmente, es la única de las proteínas que no puede ser descompuesta por completo por el cuerpo humano para ser convertida en aminoácidos.

A algunas personas, efectivamente, consumir pan o pasta o cualquier otra cosa que contenga gluten les pueden hacer sentir mal, por varias razones. La principal, la enfermedad celíaca, una dolencia digestiva seria, genética y crónica en la que el sistema inmune se ataca a sí mismo dañando las paredes del intestino delgado, cuando se ingiere gluten. En consecuencia, el cuerpo no puede absorber correctamente los nutrientes de los alimentos. Es una enfermedad autoinmune sin cura y la única solución es llevar una dieta libre de gluten de por vida, incluso si los síntomas son leves. Sin embargo, la intolerancia al gluten no involucra al sistema inmune, no es genética y tampoco parece dañar al intestino. Es otra cosa, que también es posible al mismo tiempo. Luego está la alergia al trigo. Una reacción a un elemento del trigo, segundos después de consumirlo. Cuando se tiene alergia al trigo, los productos libres de gluten pueden seguir causándole una reacción alérgica si contienen otros componentes del trigo (aunque puede también estar en el gluten).

Esta alergia es importante porque ha tenido que ver en el fenómeno de empezar a tomar productos sin gluten. Las industrias de alimentos y algunos dietistas se han enganchado y, de repente, la dieta libre de gluten se ha convertido en un milagro. Promocionada como una forma de perder peso, eliminar las "toxinas" (ya hablamos sobre el tema aquí) y mejorar todo: desde la claridad mental hasta la libido. Probablemente comer sin gluten te haga hasta ser más guapo. En consecuencia, mucha gente sin la enfermedad autoinmune se apunta a dejar los productos tradicionales y comprar sin gluten. Pero con cuidado, dentro de ese grupo de comedores "sin gluten" hay personas sin enfermedad celíaca pero que todavía sienten que el trigo les hace sentir mal y tienen toda la razón en achacarlo al gluten.

Investigadores internacionales descubrieron que las personas con sensibilidad al trigo no celíacas enfermaron por comer trigo: revestimiento intestinal dañado, e inflamación sistémica. Gluten o no, algo les estaba dañando. Se investigaron inhibidores de la amilasa-tripsina, o ATIs, un pequeño grupo que representa el 4% de las proteínas de trigo. Descubrieron que consumir ATI puro puede causar toda clase de reacciones, desde inflamación en el intestino a los ganglios linfáticos, riñones, bazo y cerebro a empeorar condiciones autoinmunes como artritis reumatoide, esclerosis múltiple, asma, lupus y enfermedad inflamatoria intestinal. La ATI de trigo que también está en el gluten comercial agrava los síntomas de otras enfermedades inflamatorias preexistentes. No hace falta ser celíaco para tener una reacción parecida.

¿Qué pasa con los que no tienen ningún problema con el gluten? Hay corrientes de alergias que están más en la cabeza que en el sistema inmunológico, pero la tendencia es a crear un mantra de que el gluten es nocivo de por sí y que una alimentación que prescinda del mismo mejoraría supuestamente la salud. La mayoría de los dietistas y los médicos titulados insisten en que una dieta variada es clave. Son expertos reales cualificados y no popes de Instagram o defensores de movimientos nacidos en un blog. Pero algunos estudios recientes han concluido que la adopción de una dieta sin gluten, o en muy baja cantidad, puede aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. O más bien al revés, la dieta con gluten mejora nuestras posibilidades frente a esa enfermedad. El estudio de la Universidad de Harvard revisa 30 años de datos médicos de 200.000 participantes para concluir que quienes limitaron su ingesta de gluten o lo evitaban completamente tienen un 13% mayor probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2.

Curiosamente, se estaba estudiando lo contrario, es decir, si el consumo de gluten afecta a la salud a personas sin razones médicas aparentes para evitarlo. La primera premisa era que los alimentos sin gluten a menudo tienen menos fibra dietética y otros micronutrientes, haciéndolos menos nutritivos y con más coste. Sin embargo, durante el período de seguimiento de 30 años fueron diagnosticados 15.942 casos de diabetes tipo 2. Aquellos que tenían una mayor ingesta de gluten, hasta 12 gramos al día, eran menos propensos a desarrollar diabetes tipo 2. Los que comían menos gluten también tenían una menor ingesta de fibra de cereales, que protege contra esa enfermedad. Los que lo hacían llegaban a aumentar el 13% de posibilidades de desarrollarla en comparación con los que consumieron 4 gramos o menos.

Sólo alrededor del 1% de la población se diagnostica como celíacos. A pesar de no haber pruebas confirmadas de que la adopción de una dieta libre de gluten tenga algún beneficio para la salud, cada vez más gente sigue consejos de gurús de la salud y la producción de alimentos libres de gluten sigue en aumento. Además, el autodiagnóstico de la sensibilidad al gluten y la consiguiente eliminación del mismo de la dieta puede ser potencialmente dañino para los celíacos que aún no estén diagnosticados. Esto es porque la única manera de probar la intolerancia es a través de un estudio de la dieta, y esta no puede realizarse correctamente si ya se ha eliminado previamente el gluten de ella. El diagnóstico adecuado de la enfermedad es necesario, puesto que las restricciones en la dieta son mucho más específicas y estrictas de lo que haría quien lo elimina parcialmente, con lo que arriesgan su salud, con posibles daños al intestino, y aumentando el riesgo de algunos tipos de cáncer.

Síguenos en Facebook para estar informado de la última hora:

NOTICIAS RELACIONADAS

Ruido en la carretera
abr 29

SALUD

La vida moderna podría estar dañándonos los oídos más de lo que pensamos

A pesar de los avances, la ciencia solo está empezando a entender la extensión total de la pérdida de audición inducida. A los daños a los que estamos acostumbrados, como los ruidos de ciudad se han unido los de los cascos o dispositivos móviles, pero la vida moderna provoca un daño permanente en la audición de muchos adultos que ni siquiera sospechan que han experimentado una pérdida. Un nuevo estudio sobre animales revela daños ocultos que aún no eran conocidos.

Comentarios