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EL CURSO QUE EMPIEZA

El nuevo escenario universitario

Aumento de tasas, disminución de becas, requisitos más duros para acceder a ellas... El curso 2013-2014 arranca con grandes dificultades y una convocatoria de tres días de huelga «contra la injusticia del Gobierno»

sep 17 / 2013

Si las aguas estaban revueltas a término del curso 2012-2013, nada ha conseguido calmarlas durante los meses de julio y agosto, que con un nuevo decreto ley sobre las becas y nuevas subidas de tasas universitarias en algunas comunidades, las aguas bajan aún más bravas en este inicio del curso 2013-2014. Además se aproxima una huelga de estudiantes. Así está 'el patio'.

El debate se situaba a finales de junio en torno al 6,5 de media que quería pedir el ministro José Ignacio Wert para conceder una beca. El Consejo de Ministros aprobaba in extremis antes de las vacaciones el nuevo reglamento por el que se establece el régimen de becas y ayudas personales que, aunque deja la nota en un 5,5 (solo para las becas de matrícula), establece cambios significativos centrados en la renta del alumno, sus notas, las de sus compañeros y, sobre todo, las cuantías a recibir.

Ahora, por ejemplo, pueden optar a la gratuidad de las matrículas los alumnos cuyas familias de cuatro miembros tengan una renta anual inferior a 39.000 euros y cumplan con los requisitos académicos. Para las más cuantiosas, ese mismo hogar no podría superar los 14.000 euros (lo que la colocaría en riesgo de pobreza, según el INE).

Para beneficiarse de una una beca general que exime de pagar las tasas, hay que tener un 6,5 de media al entrar en la carrera y para mantenerla, aprobar un 90% de los créditos en Humanidades, un 80% en Ciencias de la Salud y un 65% en las ingenierías y arquitectura con la misma nota. Sólo el año pasado cerca de 25.000 universitarios perdieron la posibilidad de acceder a una beca a causa de los nuevos requisitos académicos.

Además, con el nuevo decreto las ayudas se dividen en dos partes: una fija y otra variable.  La fija es de 1.500 euros para las becas-salario y de residencia (más el dinero para no pagar las tasas de matrícula). Esto supone uno de los cambios fundamentales, ya que antes las becas de residencia, dependiendo de la distancia de estudio, podían llegar hasta los 3.500 euros. Por su parte, la variable se distribuirá una vez el Ministerio haya recibido todas las solicitudes con derecho a la misma tramitadas por las comunidades y las universidades. En ella se tiene en cuenta también el número de solicitudes de las diferentes ramas.

Para Fernando Galván, rector de la Universidad de Alcalá de Henares, «la aplicación de los nuevos requisitos académicos junto con el cambio de modelo en la asignación económica pueden conducir a un efecto excluyente y disuasorio tanto para el acceso como para la continuación en los estudios superiores, ya que se exige mejores resultados a los que tienen menos recursos y posibilidades. No deberían mezclarse las becas de carácter asistencial como instrumento de integración y promoción social, con las de excelencia académica. Ambas son necesarias y deben coexistir».

Familias cada vez más asfixiadas

Rebeca González tiene 22 años y estudia Derecho en la Universidad de Murcia. Está en tercero de grado y no puede pagar las asignaturas de un curso entero que le supondrían terminar la carrera debido al elevado coste de los créditos. Es, además, portavoz de la plataforma Estudiantes en Movimiento. Para ella «este decreto supone un recrudecimiento de las condiciones para poder optar a las becas» y afirma que «estas medidas tienen un objetivo evidente, el de expulsar de la educación a los estudiantes con pocos recursos económicos, es decir, a las hijas e hijos de familias trabajadoras, cada vez más precarizadas y asfixiadas por la crisis».

Las tasas y sus repetitivas subidas suponen, ahora mismo, la mayor preocupación de los estudiantes. Según un estudio de la Comisión Europea y un informe del Observatorio del Sistema Universitario, España es el cuarto país europeo donde más caro sale estudiar una carrera. El primero en la lista es Reino Unido, aunque allí el 60% de los alumnos cuenta con una beca. Además, las diferencias de precios entre comunidades se han disparado en los dos últimos cursos.

El cambio normativo aprobado por Educación en abril de 2012 permitió a los Gobiernos autonómicos aplicar las subidas que quisieran; antes el Ejecutivo central fijaba una horquilla anual dentro de la cual las comunidades elegían una cifra. Sigue habiendo un margen, pero es mucho más amplio. Así, por ejemplo, la Comunidad de Madrid ha subido las tasas otra vez este verano un 20% —en total un 65% en los últimos dos años— y estudiar en la comunidad costará 300 euros más de media que el curso pasado. La diferencia en el coste de estudiar en un determinado lugar u otro llega al 174% y puede suponer más del doble de dinero en determinadas carreras.

Paula Guisande Boronat, de la Secretaría de Políticas de Conocimiento y Juventud de CCOO de Madrid, señala que desde el sindicato llevan denunciando este incremento en la Comunidad desde que comenzó. Para CCOO, «esta subida pretende compensar el descenso y los incumplimientos de financiación pública de las universidades, y, como consecuencia, al final del curso pasado nos encontramos con miles de estudiantes que no podían hacer frente al pago de sus tasas».

Abandono

El abandono de estudiantes este curso podría ser mucho mayor aún y a principios de verano la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (CRUE) señalaba, ante el inminente decreto, que se «producirá un número importante de abandonos de estudiantes próximos a finalizar sus estudios, generando una indeseada ineficiencia en el sistema universitario (especialmente, en el público)».

Para Guisande, además, «este incremento de tasas, acompañado del descenso de la financiación pública, no está afectando sólo al alumnado, sino también a las propias universidades que ingresan menos en concepto de financiación directa y por matrícula, ya que el número de créditos matriculados ha bajado. Al tener que asumir las familias la financiación en una mayor proporción y teniendo en cuenta la situación que éstas atraviesan, la supervivencia de las universidades queda en manos del mercado».

Para evitar que ocurra algo parecido a lo que sucedió en los cursos 2009-2010 y 2010-2011, en la que se pusieron en marcha los Préstamos Renta Universidad Ico para estudiantes de posgrado y que algunos bancos promocionaran mediante publicidad engañosa, según ha denunciado Facua este verano, algunas universidades han apostado por el pago fraccionado de la matrícula. Así, por ejemplo, los alumnos de universidades públicas de la Comunidad Valenciana este curso podrán pagar por primera vez la matrícula a través de mensualidades, algo con lo que también se ha mostrado de acuerdo la Universidad de Alcalá de Henares.

«Es una ayuda, pero no deja de ser un ‘parche’ para dar una respuesta a las situaciones más dramáticas», comenta el rector de esta universidad madrileña, para quien la solución debe venir de la mano de las Administraciones Públicas. «En el caso de la Comunidad de Madrid, la consejera de Educación anunció, a la vez que la subida de las tasas, que ningún estudiante se quedaría sin estudiar por problemas económicos. Las universidades madrileñas esperamos que ahora se concrete desde la Consejería ese procedimiento que garantice el acceso a la universidad de los alumnos, sea cual sea su capacidad económica», continúa. Hasta la fecha, la Consejería no ha vuelto a pronunciarse al respecto.

Así, ante los últimos cambios introducidos por el Ejecutivo y el aumento de tasas, el Sindicato de Estudiantes ha convocado tres jornadas de huelga para los días 21, 22 y 23 de octubre en lo que ha denominado «una semana de lucha contra la injusticia del Gobierno».

Apadrine a un... estudiante

Antes se apadrinaban niños en la India o Bangladés; ahora, universitarios en España. El pasado 3 de septiembre, las universidades propusieron crear una 'bolsa de particulares' para apadrinar estudiantes que no puedan pagar las matrículas este curso, según informó la presidenta de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), Adelaida de la Calle. El posicionamiento de los rectores en la última asamblea de la CRUE fue plantear «algún tipo de llamamiento a quienes quieran colaborar para que nadie se quede sin acceder a la universidad por no haber conseguido un 5,5 o tener 6,5». ¿Es esto la colaboración empresa-universidad?

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