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ENTREVISTA A QUIQUE GONZÁLEZ Y LAPIDO

«En la canción, la poesía va unida a la música»

'Soltad a los perros' es el proyecto conjunto de Quique González y José Ignacio Lapido. Una "banda de rock" que tiene como objetivo reunir en un escenario y cantar juntos parte del repertorio de cada uno. Hablamos con ambos músicos sobre este proyecto en el que han soltado a la fiera

oct 02 / 2014

En un momento de la reciente 'God Help The Girl', dirigida por el líder de Belle & Sebastian, los protagonistas —tres chicos que intentan formar un grupo de música— se suben a una canoa y se marchan de Glasgow remando río abajo entre disertaciones sobre Tom Sawyer. En un alto en el camino se produce una conversación en la que deducen que, al fin y al cabo, es justo eso lo que hacen los grupos de música, embarcarse y remar juntos. A la misma conclusión han llegado los músicos Quique González y Lapido, que presentan una gira conjunta por España bajo el título 'Soltad a los perros'.

No se trata del clásico tándem de músicos en el que cada uno despacha su repertorio para  tocar tres canciones juntos al final. Lo que plantean es una unión «natural» que nació, «como la mayoría de las ideas relacionadas con la música», en un garito. Aunque ya habían colaborado en varias ocasiones, es la primera vez que se presentan ante sus seguidores como una banda de rock, con músicos de uno y otro.

No recorrieron el cauce de un río pero ensayaron los temas en un pueblo de la Alpujarra, atravesándolo cada mañana de arriba a abajo, de la casa al estudio. Así, entre platos de la zona y con la vista de Sierra Nevada al fondo, todo fluyó con soltura. El resultado lo presentarán a partir del 11 de octubre y hasta el 29 de noviembre por varias capitales españolas.  

GONZOO: ¿Qué tal os habéis sentido al presentar las canciones ante el público?

QUIQUE GONZÁLEZ: Queríamos anunciar este proyecto que nos hace tanta ilusión de una forma menos fría que una presentación, así que lo hemos hecho cantando, que se nos da mucho mejor que hablar, y eso que los dos acabamos de ser pregoneros en dos sitios diferentes...

G: El título de la gira puede encerrar varias metáforas. ¿Tiene algo que ver con que en la música, o tal vez en el presente, haya llegado el momento de soltar a los perros?

LAPIDO: Fue idea de Quique y acertó de pleno. Los perros son una constante metafórica en nuestras canciones y el título cumple con creces con las premisas que se exigen a un grupo, que tenga doble sentido y que suene bien. El de soltar a los perros es un momento que pide intensidad musicalmente hablando, eso de soltar a la fiera.

Q.G.: Es cierto que llega un momento en el que no basta con la queja resignada, en el que hay que soltar la rabia, pero la lectura que hacemos es la de dejarnos llevar por la emoción de nuestras canciones, la misma de los forajidos que se escapan de la cárcel.

G: Has dicho que Lapido es el bueno de las películas del Oeste. Y tú has destacado de Quique su ética ante el negocio. Ahora habláis de forajidos que escapan. ¿Es la música un western?

L: Me refiero a ética nivel personal, a la actitud ética de Quique ante el negocio. De lo que se trata es de que la sinceridad se traslade a las circunstancias que nos rodean. Donde hay  verdad, no hay disonancias.

Q.G.: Sobre lo del western, uno de los grandes problemas que ha tenido la industria es que ha pensado en la música como una forma de ganar dinero. Pero las canciones no son zapatos, si lo hubieran entendido, si lo hubieran visto un poco en ese sentido más artístico y romántico, la gente la hubiera respetado mucho más. Afortunadamente, cada uno tenemos nuestro sello y ya no dependemos de eso.

L: En España ha primado un cortoplacismo que ha frustrado muchas carreras. No se ha mimado al artista como se ha hecho en otros sitios. Pienso en sellos de los años 50 como Chess. Sus dueños eran melómanos, arriesgaban.

QuiqueyLapido

G: Los dos sois compositores de letras. ¿Diríais que reunir vuestras canciones en un repertorio ha habido concordancia? ¿Late algún tipo de temática, algún discurso?

L: Me cuesta trabajo autoanalizar mi obra. Por otra parte, el acercamiento al hecho literario es distinto en el papel y en la canción, que depende más de los impulsos que se producen al oírla. Las primeras veces que escuché a Dylan no entendía nada de sus letras pero algo me decía que me hablaba a mí y solo a mí. Es una cosa mágica.

Q.G.: Estoy de acuerdo. En la canción, la poesía va unida a la música. Las sensaciones te llegan por el oído, para mí es un misterio. Por otra parte, nunca nos hemos preguntado el uno al otro qué quiso decir con tal o cual estrofa. Está bien que sea así.

G: ¿Hay visos de que el proyecto crezca y se transforme en un disco?

L: Los conciertos se grabarán pero no hay intención de editarlos, aunque todo puede suceder. Si más adelante cuaja, será la prueba de que todo ha ido bien.

G: ¿Cómo elegisteis el repertorio?

Q.G.: Cada uno seleccionó tres o cuatro canciones que quería tocar del otro y preguntamos también a los músicos. Buscamos temas que encajaran. Lo más difícil ha sido descartar.

G.: ¿Qué canción te resulta más representativa de tu compañero?

Q.G.: Ahora mismo se me ocurre 'El carrusel abandonado'. Mañana a lo mejor te diría otra.

L: 'Deslumbrado' y 'Clase media'. Pero coincido con Quique, cada canción tiene su momento, te dan una energía según la ocasión.

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