Frikadas

JUGANDO CON EL PELIGRO

El ‘impulso jackass’ (o la necesidad de hacerse daño)

Cuanto daño ha hecho Jackass entre los jóvenes adolescentes. Jugar con el peligro, hacerse daño y hacerlo a los colegas sigue vigente generación tras generación. Las 'bromas' cambian con los años (o no) pero, ¿existe una explicación científica?

sep 19 / 2013

"Hola, soy Johnny Knoxville y voy a probar material de defensa personal. Me echaré spray de pimienta de la máxima concentración posible, seguido de una pistola de aturdimiento de 120.000 voltios y después seré disparado con un táser [arma de electrochoque] de 15.000 voltios cada 30 segundos".

Así comenzaba hace 13 años Jackass, una serie original de MTV, después convertida en saga de culto para miles de jóvenes en todo el mundo. Steve O, Johnny Knoxville, Bam Margera, son algunos de estos chiflados que parecen no tener límites, ni sentir (casi) el dolor.


Es cosa de adolescentes (y no tan adolescentes) aquello de pensar y hacer todo tipo de estupideces, sobre todo si son peligrosas. Las bombas caseras con agua fuerte y papel albal son un clásico. Como las guerras y peleas con piedras o la obsesión por  hacer parar a los coches que pasan por la carretera más cercana al pueblo. Jackass solo es la punta del iceberg del universo de locuras que la mente de un joven es capaz de idear.

Lo que parece claro es que a las chicas no les interesa tanto esta necesidad de hacer o hacerse daño. Y de ahí la pegunta: ¿existe una explicación científica para este comportamiento masculino? Las psicólogas Marta Cintas y Ester Ceballos, del centro de psicología infantil y juvenil Toctoc explican que «durante la adolescencia el cerebro es más sensible a lo emocional y a las recompensas inmediatas porque aún nuestra corteza prefrontal, zona que refrena y controla nuestros impulsos, está terminando su proceso de maduración».

Aun así, no todo radica en las jóvenes mentes necesitadas de emociones. Jugar con la lejía y agujerear ese abrigo que te regaló tu madre también tiene una importante influencia cultural y ambiental. Marta de Dios, psicóloga especializada en terapia cognitivo-conductual en el centro juvenil Psico-logos destaca que «a los chicos se les enseña a jugar a la guerra y a las chicas a juegos más tranquilos. Además, muchos adolescentes no han interiorizado aún el sentido del peligro y el riesgo».

Las chicas maduran antes

En el colegio es una de las frases más repetidas: “Las chicas maduran antes que los chicos”. Por eso ellos necesitan parar el tráfico haciendo que se tropiezan al cruzar la carretera y ellas no. El profesor de sociología de la Universidad Complutense de Madrid José Antonio Ruiz defiende esta teoría: «Diferentes ritmos en el proceso de maduración pueden llevar a los chicos a realizar comportamientos que para las chicas son absurdos o ridículos. Eso es frecuente en el ocio adolescente».

Pero la experiencia demuestra que no es necesario ser un cóctel explosivo de hormonas y granos para tirarse a la piscina desde un balcón. Los venerados de la serie Jackass son unos adolescentes bien mayorcitos (todos están en la cuarentena). «En estos casos no siempre tiene por qué ser inmadurez, puede tratarse de falta de límites en la infancia, impulsividad al peligro u otros trastornos psicológicos», asegura De Dios.

Es una ley no escrita: durante toda tu vida, si eres hombre, estás destinado a hacer más estupideces que las mujeres. La psicóloga Marta Obispo, del centro especializado en jóvenes GPS Educativo asegura que «precisamente en la adolescencia temprana es donde la diferencia de estos comportamientos temerarios entre chicos y chicas es menor, aunque exista». La explicación más técnica es la siguiente: «Hay autores que han desarrollado la teoría de que las mujeres poseen un nivel de activación fisiológica mayor al de los hombres. Ese alto nivel de activación fisiológica hace que si se incrementan los niveles con ciertas experiencias o comportamientos les pueda resultar incómodo, pudiendo llegar a experimentar ansiedad. En el caso de los varones, al tener un nivel de activación fisiológica menor, tienden a buscar aquellas vivencias que les provoquen excitación, viviéndola de forma agradable».

Querer ser el más guay

También existe el típico conocido que hace una locura que, ni tú, ni ninguno de tus colegas, se atrevería a hacer. Lo hace solo por sentirse algo más integrado o llevarse la admiración de los demás.

«Estas son conductas aprendidas como propias de uno u otro sexo. Adoptarlas significa prestarse a desempeñar apropiadamente el papel que se espera de uno o que cada cual piensa que se espera de uno mismo, y que tendrá como recompensa el ser bien aceptado en un grupo, ser reconocido y reconocerse en él», cuenta Lourdes Gaitán, socióloga especializada en temas de infancia.

Lo único en lo que parecen coincidir todos los expertos es que estos comportamientos, salvo casos excepcionales, se suelen calmar con la edad. Steve O, autor del libro ‘El idiota profesional’, reflexionaba cual filósofo cuando le preguntaron el significado de Jackass: «Para mí es lamentar las cosas que he hecho en lugar de las cosas que no he hecho». Será eso, o será solo "el impulso jackass".

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EXTRAS

  • Página oficial de Jackass (Dickhouse) Jackass

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