Humor

CIENCIA

Beber agua de lluvia de un charco te parece asqueroso... ¿y comer nieve no?

Comer nieve tiene consecuencias muy graves como el descenso de golpe de nuestra temperatura corporal, y las quemaduras que puede provocar su ingesta en la boca y los labios.

ene 18 / 2017

¿Alguna vez se te ocurriría comerte la arena del desierto? No, ¿verdad? ¿Y beberte el agua de lluvia de un charco? ¡Qué asco, por favor! Pero me apuesto lo que quieras a que sí has pensado en llevarte a la boca un cachito de nieve alguna vez en tu vida. Tan apetecible... tan fresquita... tan blanca y virginal...

¡Pero ojo! Porque comer nieve así, como quien come cinco piezas de fruta al día, tiene consecuencias, como por ejemplo el descenso de golpe de nuestra temperatura corporal, así como las quemaduras que puede provocar su ingesta en la boca y los labios.

Si tenemos mucha sed y necesitamos beber agua urgentemente es preferible comer hielo antes que nieve, ya que este contiene más agua y menos aire y te saciará más, aunque si no hay hielo a la vista, lo que debemos hacer es derretir la nieve para después beberla, ya que cuanto más compacta sea y más profunda esté, más agua habrá. Y hay que tener en cuenta que aunque la nieve sea pura y virgen, puede tener un gran número de bacterias.

Los contaminantes atmosféricos que absorbe la nieve durante su formación no son más peligrosos que los del aire que respiramos con normalidad, así que no reviste peligro comer nieve de forma ocasional.

Por lo tanto, debemos evitar comer nieve, aunque si está blanca y limpia no nos pasará nada si la cantidad ingerida es pequeña.

Síguenos en Facebook para estar informado de la última hora:

NOTICIAS RELACIONADAS

Comentarios