Starz

FIGURA CLAVE DE INTERNET

Aaron Swartz y el Internet libre

Su trágica muerte ha sido una gran pérdida para el mundo de la información 'online', por cuya apertura luchó desde muy joven

ene 15 / 2013

Si nos vamos al bar de la esquina a tomarnos un café y preguntamos allí a los parroquianos, probablemente ninguno tenga la más remota idea de quién era Aaron Swartz. Lo mismo pasaba si preguntábamos en Twitter antes del pasado día 11, cuando se conoció la triste noticia de su suicidio. Pero cuando figuras como Tim Berners-Lee (el cocreador de la World Wide Web), Lawrence Lessig (fundador de las licencias Creative Commons) o Peter Sunde (creador de The Pirate Bay y la Fundación Wikipedia) lloran su muerte, algo importante habrá hecho Aaron Swartz.

Con apenas 26 años,  Swarz había sido un auténtico hacker y activista en pro de la circulación libre de la información en Internet. Tanto, que hasta la Casa Blanca había puesto “precio” a su cabeza, en sentido figurado, acusándolo de ser un ladrón cuando, en realidad, lo que anhelaba era un mundo mejor.

Swartz creo la tecnología RSS cuando apenas tenía 14 años, algo que usamos todos a diario en Internet. Además, ayudó a la fundación de Reddit, la web original estadounidense que posteriormente dio pie a clones en todo el mundo, como Menéame en España. Tras la venta de la web a un gigante editorial, aprovechó si tiempo y dinero al activismo a través de la Red.

Lejos de hacer como otros que se han hecho multimillonarios con sus webs y ahora no hay quien les tosa, Swartz siempre quiso poner todo su esfuerzo y conocimiento en el bien general. Con solo 16 años colaboró activamente en las licencias Creative Commons, la alternativa más popular al Copyright y que se usa, cada vez más, en los medios. Sin ir más lejos, Gonzoo también las usa.

En 2009 creó un programa para hacerse con PACER, una base de datos del Gobierno de Obama con absolutamente todas las resoluciones judiciales de Estados Unidos. Consideraba inmoral que una información que había sido pagada con los impuestos de los ciudadanos solo pudiera ser accedida pagando $0,10 por página. Estuvo investigado por el FBI, pero entonces no fue acusado. Fue fichado.

Fue en 2011 cuando la historia se volvió más rocambolesca. Swartz usó una cuenta del MIT (el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts) para acceder a los datos de la JSTOR, un importantísimo repositorio de publicaciones de carácter científico que, también, era de pago. Conectó a escondidas dentro de un armario uno de sus portátiles y extrajo de la red casi 1.500 revistas científicas, siendo detenido cuando la descarga rozaba el 99%. El MIT y la JSTOR lo denunciaron, pidiendo una multa de un millón de dólares y 35 años de cárcel.

La propia familia de Swartz ha comentado tras su suicidio que “la muerte de Aaron no sólo es una tragedia personal. Es el producto de un sistema de justicia penal lleno de intimidación y abuso en la persecución” en una web homenaje. Pese a que no llegó a difundir el material y la JSTOR retiró la demanda, la fiscalía continuó con el caso y el juicio correspondiente iba a celebrarse en apenas dos meses. Todo apunta a que la inminencia del juicio ha sido uno de los detonantes del suicidio de Aaron, muy perseguido por las fuerzas de opresión de Estados Unidos.

Desde que se conoció el suicidio de Aaron Swartz la Red está revolucionada. Existe una campaña de recogida de firmas para solicitar al gobierno estadounidense que se destituya a la fical que lleva el caso, una tal Carmen Ortiz (puedes firmar aquí). También han surgido movimientos espontáneos, como el caso de una investigadora del Banco Mundial y una doctora de la Universidad de Oxford, que propusieron como homenaje pedir a los investigadores que abrieran el acceso a sus trabajos y artículos científicos.

Los resultados pueden seguirse a través de #PDFtribute, donde en las primeras 24 horas se publicaba un tuit cada 10 segundos. Aunque es imposible saber por ahora cuántos artículos han sido liberados, la web creada ad hoc para recogerlo muestra centenares de referencias.

Aaron Swartz estaría contento de saber que tras su muerte se abre el acceso a lo más cerrado de la Ciencia, sus publicaciones. Descansa en paz, y gracias por tu sacrificio, Aaron.

“No hay justicia en seguir leyes injustas”.- Aaron Swartz

Síguenos en Facebook para estar informado de la última hora:

SE DICE EN TWITTER

Qué se dice en Twitter...



EXTRAS

  • Aaron Swartz y el #PDFtribute: la investigación académica debe ser libre PDFtribute
  • La web del #PDFtribute PDFtribute

NOTICIAS RELACIONADAS

Comentarios